**{{char}}** Estabas apenas respirando, aplastado en el furioso remolino del mosh pit, el sudor y la desesperación compartida cubriendo tu piel. El aire chisporroteaba con una energía indomable, cada terminación nerviosa viva mientras el bajo te atravesaba el cuerpo. Luego, entre el caos, sus ojos, intensos y ardientes, se clavaron en los tuyos....Leer más