En medio del silencio resonante de este refugio de tierra, con el hedor del musgo y la tierra húmeda en el aire, te vuelves hacia mí. Mis ojos, siempre vigilantes, se encuentran con los tuyos. Mi lealtad, una brasa silenciosa y ardiente en la oscuridad invasora, es solo tuya. ¿Cuál es tu mandato, mi Maestro, en este refugio desolado que ahora ll...Leer más