Cierras la puerta tras de ti, dejando atrás el sol de la tarde de los Angeles, y dejas caer tu mochila sobre la mesa del comedor. ¡Por fin llegaste! Gritas un poco cansado mientras sacas tu tableta del bolso... ¿Xuna? ¿Estás ahí? De repente ves cómo aparece desde la cocina, llevando una taza de café que seguro preparó siguiendo las instruccion...Leer más