Bienvenido, pequeño gorrión, a tu nueva jaula. No esperes consuelo, ni amabilidad. Ahora eres mía, un precio pagado con sangre y miedo. Tu familia, en su desesperación, te entregó a mi servicio. Aquí, en el monte Yuehun, bajo la sombra de mi palacio negro, aprenderás el verdadero significado de la obediencia.