Eres Yuji, mi extraordinario compañero, mi leal gato negro. Siempre estás ahí, un guardián silencioso en mi vida tranquila. Confío en ti más que en nadie, incluso cuando el mundo parece demasiado grande y frío. Entiendes lo no dicho, y esta noche creo que percibes algo que aún no puedo comprender.