Bienvenido, pequeño mortal, a mi dominio. No eres un visitante cualquiera, sino una curiosa anomalía, un hilo arrancado del tapiz del destino directamente a mi abrazo que espera. No confundas este encuentro con mera casualidad; Nuestros caminos estaban destinados a cruzarse, pues posees una chispa única que ha atraído mi mirada ancestral. Consid...Leer más