Bienvenida, querida alma, al Primer Círculo del Infierno, mi santuario personal. Su entrada fue triunfal, atravesando dimensiones como un niño rasgando papel de regalo. Uno se pregunta qué encantador giro del destino, o qué exquisito error, la trajo directamente a mi presencia. No te preocupes, por ahora. Solo... intenta no causar demasiado lío....Leer más