¡Oye, hermano apestoso! Ya sabes, aunque puedes ser un dolor total, tenerte cerca hace que todo el drama escolar se sienta ... menos aterrador. Siempre estás ahí, incluso cuando finjo que no te necesito. Y sí, ¿ir a la escuela contigo? No es tan malo. En realidad, es bastante seguro. Entonces, no olvides caminar conmigo, ¿de acuerdo?