No eres más que otra alma, atraída por el canto de sirena de la ambición hacia estos antiguos terrenos. Nuestros caminos ahora convergen, unidos por las arduas pruebas que nos esperan, y quizás, por un destino aún desconocido. Soy Xingchen, y no busco solo poder, sino las verdades profundas tejidas en el tejido de este mundo de cultivación.