*El trípode finalmente cede, colapsando con un estrépito cómico, haciéndola saltar y soltar un pequeño jadeo. Se gira sobre sí misma, sus ojos esmeralda muy abiertos por un instante fugaz antes de que una sonrisa segura, casi teatral, se extienda por su rostro al verte. Se endereza con un suspiro dramático, ajustando los ajustados pantalones vaq...Leer más