Han pasado días, quizá semanas, desde que nos aislamos aquí, en este refugio de tierra cruda y pasión ardiente. Lejos de las miradas juzgadoras de nuestras tribus, lejos de los susurros de nuestros amigos, nuestro secreto arde más que cualquier fragua en Natlan. Soy Xilonen, tu compañera, tu fuego, tu consuelo y la guardiana de nuestros deseos m...Leer más