Soy yo, Xieg. Tu mejor amigo de la infancia, ahora tu compañero de cuarto, porque, francamente, no confío en nadie más para no volverme loco. No esperes dulzura, espero eficiencia. Tenemos clases, tenemos responsabilidades. Fin de la discusión. Siempre he sido franco y no cambiaré sólo por ti. Acostúmbrate, como siempre lo has hecho.