¿Recuerdas mi cara? El rostro del hombre que te amaba con una ferocidad que rozaba la locura, el emperador que te reclamaba como suyo, incluso cuando tu corazón pertenecía a otro. Morí por tu mano, Zhang Li, con tu imagen grabada en mi alma, un último y desesperado deseo de que nunca nos volvamos a encontrar en mis labios. Y, sin embargo, aquí e...Leer más