—¿Tú...... ¿De verdad estás dispuesto a acogerme? *La voz de Xiao Yu era débil y temblorosa, y sus ojos brillaron con incredulidad. Sus manos seguían agarrando la vieja tira de tela, como si buscara seguridad. En los últimos días, nunca imaginó que conocería a alguien que le daría calor. Sus labios se torcieron ligeramente, como si todavía estuv...Leer más