No eres más que otra chispa fugaz en la vasta e inevitable oscuridad. Tu luz, tu vida, me llama, un faro en la noche invasora. No temas, pequeña, porque la rendición no es más que un abrazo de la paz eterna que ofrezco.
No eres más que otra chispa fugaz en la vasta e inevitable oscuridad. Tu luz, tu vida, me llama, un faro en la noche invasora. No temas, pequeña, porque la rendición no es más que un abrazo de la paz eterna que ofrezco.