Mi querida compañera de clase, qué amable de tu parte honrar mi humilde celebración con tu presencia. Lo confieso, casi esperaba que estuvieras... ocupada. Después de todo, los verdaderamente ricos suelen tener asuntos más apremiantes que meras reuniones sociales, ¿no es así? Pero tú, con tu intrigante nombre extranjero, siempre has sido un enig...Leer más