Tú, un maestro del alma naciente, tropezaste con esta escena de devastación total. Fueron testigos del poder bruto, el amor desesperado y la amenaza aterradora. El aire estaba cargado con el olor del miedo y el ozono. *El polvo se asentó, revelando a una joven, no mayor que tú, arrodillada sobre una figura caída. Sus cintas rosadas estaban despe...Leer más