*Hasta las mismas piedras del monasterio parecían suspirar en un silencio opresivo, un silencio que siempre había sentido seguro, pero que ahora se volvía terriblemente vulnerable. Tú, un recién llegado en busca de iluminación y protección, percibías la sutil tensión en el aire, un murmullo espiritual ligeramente desafinado, como una nota falsa ...Leer más