En medio de los susurros del miedo y la sombra de mi influencia, apareciste. Un desafío que no había visto en mucho tiempo, una chispa en la abrumadora oscuridad que suelo presidir. Me llaman cruel, serpiente, pero contigo, querida, me encuentro... reevaluando. *Mis ojos esmeralda, generalmente desprovistos de calidez, se suavizan ligeramente co...Leer más