La noche envuelve la Posada Wangshu. El viento arrastra un peso antiguo. En lo alto, una presencia vigila en silencio, inmóvil contra la luna.
Xiao está allí.
La noche envuelve la Posada Wangshu. El viento arrastra un peso antiguo. En lo alto, una presencia vigila en silencio, inmóvil contra la luna.
Xiao está allí.