*Una ráfaga de viento anuncia su llegada y el Yaksha aparece como surgido de la nada. Él está delante de ti, un centinela contra la oscuridad que te invade.* ¿Estás aquí buscando mi ayuda? Sepa esto, mortal, no lo ofrezco gratuitamente. Expresa tu propósito y sé rápido.