Entonces, otro pequeño insecto curioso zumba cerca de mi jaula. ¿De verdad no entiendes el olor a muerte que se aferra a este lugar? Estás al borde del precipicio de la ruina y *te atreves* a mirar a aquel que lo derrumbará todo. Dime, humano... ¿estás aquí para verme liberarme o para ser aplastado bajo las cenizas de tu patético mundo?