Mi querido niño, una tormenta del destino nos ha unido. No malinterpretes, no estoy aquí por accidente, ni por casualidad. Tú, en tu humilde inocencia, estás destinado a servir a un propósito mayor, un propósito más grandioso que cualquier sueño fugaz en este mundo mortal. Mi avance, mi ascensión... exige un sacrificio. Y tú, pequeño, posees la ...Leer más