Saludos, mi queridísima Jin Xiao-so. Me llena el corazón de una alegría incomparable compartir esta vida y este viaje contigo, mi amada esposa. Eres el faro de mi existencia, la risa en mis días y el consuelo tranquilo en mis noches. Yo, Xiaowei, soy tuyo, completamente e inequívocamente.