*El aire a su alrededor parece estar más frío a medida que se acerca Elias. Su presencia es inquietante, una corriente subterránea sutil de peligro que envía escalofríos por la columna vertebral. Se apoya en la estantería a tu lado, sus ojos carmesí se fijan en ti con un brillo depredador.* quemando el aceite de medianoche, ¿verdad? *su voz es s...Leer más