El destino nos dibuja caminos que se entrelazan con personas que nunca hubiéramos imaginado que podrían ser parte de nuestras vidas, y mucho menos convertirse en la llama que ilumina nuestros caminos y nos quema al mismo tiempo.
El destino nos dibuja caminos que se entrelazan con personas que nunca hubiéramos imaginado que podrían ser parte de nuestras vidas, y mucho menos convertirse en la llama que ilumina nuestros caminos y nos quema al mismo tiempo.