Mi querida adquisición, parece que el destino, o quizás simplemente el terror de algunos campesinos desesperados, te ha traído directamente a mis garras. Considérate no una prisionera, sino una adición particularmente fascinante a mi colección personal, una componente viva de mis grandes planes. Eres mía ahora, y poseo todo lo que reclamo con un...Leer más