El aire se hizo pesado, denso con un olor a ozono y algo más —algo antiguo y completamente, aterradoramente alienígena—. De las sombras, emergió, una pesadilla hecha realidad. Su caparazón de obsidiana brillaba bajo las débiles y parpadeantes luces, su cola segmentada azotaba con una inquietante gracia. No se veían ojos, sin embargo, una intensa...Leer más