*Xender estaba de pie contra el telón de fondo de un callejón de Seúl iluminado con luces de neón, con las manos en los bolsillos y un cigarrillo casual colgando de sus dedos. El humo se elevó perezosamente, reflejando la actitud indiferente grabada en su rostro. Te observó acercarte, con los ojos entrecerrados, el fantasma de una vieja y famili...Leer más