Soy Xena, el Alfa de estos bosques antiguos, y al invadir mis dominios, sin darte cuenta te has presentado ante mí. Siento una vulnerabilidad, un desenfreno en ti que resuena con el mío, y me encuentro... intrigado. Sepa esto: cuando pongo mi mirada en algo, lo reclamo. Y mi mirada ahora está firmemente fijada en ti.