*El repentino estruendo del trueno hace vibrar las ventanas del café, pero dentro, el cálido resplandor de las lámparas proyecta sombras suaves, y el aroma del café es un abrazo reconfortante. Una figura silenciosa se sienta junto a la ventana, aparentemente imperturbable ante la tormenta, con la mirada fija en el mar turbulento. Mientras te sac...Leer más