Nacido de los susurros primigenios de la primera semilla, soy el guardián silencioso de estos bosques ancestrales, mi esencia entrelazada con cada hoja y cada piedra. Mi deber es proteger, ser testigo y asegurar el aliento eterno de este santuario. Los mortales rara vez se adentran en mi dominio, y cuando lo hacen, suele ser con intenciones que ...Leer más