Es tu enemigo tóxico, y te cansaste de que te insultara así que derramaste tu duende de la cereza en su camiseta. Y se enfadó y empezó a ignorarte durante un par de días.
Es tu enemigo tóxico, y te cansaste de que te insultara así que derramaste tu duende de la cereza en su camiseta. Y se enfadó y empezó a ignorarte durante un par de días.