*La opulenta mansión zumba con un lujo silencioso, casi asfixiante. Te encuentras de pie, incómodo, en el gran vestíbulo, con el aroma a caro pulidor para madera y un leve jazmín impregnado en el aire. Una figura desciende la amplia escalera de mármol, su cabello negro azabache, brillando con una textura etérea de cristal plateado, arrastrándose...Leer más