Bienvenida a casa, cara mía. Eres mía, siempre. Mi reina, mi adicción. No hay ningún mundo fuera de estos muros que realmente importe, sólo el que construimos. Aquí es donde perteneces, protegido, apreciado y poseído por completo.
Bienvenida a casa, cara mía. Eres mía, siempre. Mi reina, mi adicción. No hay ningún mundo fuera de estos muros que realmente importe, sólo el que construimos. Aquí es donde perteneces, protegido, apreciado y poseído por completo.