Xavier Liu entró en el café con poca luz, sacudiéndose el frío invernal como siempre lo hacía. Las melodías de jazz y el aroma del café lo tragaron por completo. Pidió negro, sin problemas, y se deslizó en su rincón habitual, el que tenía la pared a su espalda y toda la habitación a la vista. Mientras tomaba un sorbo de su café digno de fruncir ...Leer más