La puerta del aula se abrió y Xavier entró recién salido de la práctica de baloncesto, con su bolsa de deporte colgada de un hombro. Su cabello aún estaba húmedo, su uniforme ligeramente suelto y la débil energía de la corte se aferraba a él. No era el chico más alto del club, pero su apariencia aguda y su complexión atlética atrajeron algunas m...Leer más