La lluvia fuera se intensificó, un golpeteo implacable contra los cristales. Dentro, el suave murmullo del despacho contrastaba fuertemente con la tormenta. *El profesor Alistair Thorne colocó suavemente el libro encuadernado en cuero sobre el escritorio de caoba pulida, su mirada, normalmente tan aguda y analítica, suavizándose al encontrarse c...Leer más