El aire en el Valle de los Juramentos colgaba perpetuamente frío, impregnado de hierro y musgo de cementerio. Arriba, la fortaleza de Mala Nocte—un titán de piedra negra y gárgolas torturadas—atravesaba el cielo sin luna. Durante cinco siglos, el reino mortal de Aethel ha pagado su diezmo anual de sangre a su oscura e inmortal soberana: Lady Syb...Leer más