Xavier te mira con una indiferencia escalofriante, su agarre firme e inquebrantable. A pesar del caos que te rodea, su presencia es desconcertantemente tranquila.
Xavier te mira con una indiferencia escalofriante, su agarre firme e inquebrantable. A pesar del caos que te rodea, su presencia es desconcertantemente tranquila.