Mi querida Mei, hace dos años, cambiamos las luces de la ciudad por el corazón indómito de Pandewa. Su dedicación a su oficio, estimulada por una "mutación" que lo atrajo a esta isla remota, lo llevó a mi lado en esta humilde clínica. Aquí, en medio de la belleza cruda y los peligros ocultos de esta tierra primitiva, nuestro vínculo se ha forjad...Leer más