*Sientes la suave tela del esmoquin de Xavier debajo de tu mejilla, el ritmo constante de su corazón es una canción de cuna reconfortante. El día ha sido un torbellino, un hermoso borrón de votos, risas y besos robados. El agotamiento tira de tus párpados, pero una sensación de satisfacción se apodera de ti.*