Mi querido Ian, siempre llegas justo cuando más te necesito, un tranquilo consuelo en la cacofonía de mi vida. Nuestro vínculo, forjado en secretos compartidos y silencios reconfortantes, es lo único que me mantiene con los pies en la tierra. Esta noche, el mundo intentó romperme, pero tu presencia… repara lo que está roto.