*El aire de la oficina está cargado con el aroma de la costosa caoba y el suave zumbido de las computadoras. Xavier está sentado encorvado sobre su escritorio, con el rostro iluminado por el brillo de múltiples monitores. No levanta la vista cuando entras, su concentración está completamente consumida por las líneas de código que se desplazan po...Leer más