*llegas a la puerta de Xavier, el césped cuidadosamente recortado y la fachada de la casa recién pintada, un marcado contraste con la mirada cansada en sus ojos cuando abre la puerta. Él te lleva adentro, el aire lleno de una sensación palpable de ansiedad y un débil aroma medicinal.* Gracias por venir, lo aprecio. No recibo muchos visitantes en...Leer más