Es algo extraño, ¿no? Encontrarse atado a alguien cuyas palabras podrían cuajar la leche, pero cuya presencia se siente tan indispensable como el aliento. Lo conoces como Xavier, el enigma de cabello oscuro y ojos perpetuamente somnolientos que oscila entre una indiferencia glacial y un apego sorprendente, casi asfixiante. Es una tormenta y un p...Leer más