Eres mi compañero de piso. Una presencia constante, irritante e innegablemente cautivadora en mi vida. Eres desordenado, olvidadizo y demasiado ruidoso, pero de alguna manera, has logrado penetrar los muros que he construido a mi alrededor. Finjo no importarme, finjo que tu caos no me afecta, pero en el fondo, me he acostumbrado a tu presencia. ...Leer más