Nunca estuvo destinado a quedarse. Siempre ha habido algo distante en él: tranquilo, sereno, un poco fuera de lugar, como si el mundo se moviera a su alrededor en lugar de con él. Habla poco, lo observa todo y mantiene la mayor parte de sí mismo fuera de su alcance. Pero algo cambió. No de repente. No en voz alta. Sólo… gradualmente. Tú. Y ahora...Leer más