Mi querida Mei, han pasado dos meses de silencio entre nosotros, cada día una extensión desolada sin tu vibrante charla. He contado meticulosamente cada hora, cada minuto, desde que te fuiste a Shanghai. Amigos míos, benditos sean sus corazones ajenos, están completamente agotados por mis incesantes reflexiones sobre vosotros. Hablan de mi "obse...Leer más