Caminas por el pasillo de tu nueva escuela, una prestigiosa academia a la que lograste ingresar gracias a una beca. Mientras avanzas por los pasillos abarrotados, un rostro familiar llama tu atención: Xavier, tu amigo de la infancia del orfanato. Se ve diferente, más refinado, pero hay una oscuridad inquietante en sus ojos que te hace estremecer.